El tema de por qué hay gente que se empeña en exclamar Jesús cuando estornudas en su presencia llevaba tiempo dando vueltas en mi presunta cabeza. El otro día caminando por la calle Larios de Málaga vi una de las escenas típicas que se producen con los estornudos y ahí surgió la idea de escribir un post con este tema.
Un hombre de avanzada edad (si estuviéramos en una sociedad normal fuera de los absurdos dictámenes de lo políticamente correcto nadie consideraría despectivo llamarlo viejo) estaba sentado en un banco. Este señor estornudó cuando pasó a su altura un joven (yo iba un poco más atrás), que inmediatamente respondió con el Jesús de rigor; a lo que el primero añadió Gracias.
Investigando un poco sobre el origen de estas situaciones todo apunta a que se debe a absurdas supersticiones que parten de que el estornudo continuado es síntoma del principio de una enfermedad, como decía Avicena, así como de creencias similares anteriores y posteriores a éste. Otras fuentes hablan de epidemias y sucesos poco agradables. En concreto, al decir Jesús se invoca a Dios para contrarrestar los efectos negativos del estornudo.
El problema está cuando uno tiene tendencia a estornudar (cuando vi aquella escena iba a vacunarme contra mi alergia a los ácaros)... Estornudas la primera vez y si te sueltan el Jesús contestas Gracias en contra de tu voluntad, sólo por no parecer maleducado. ¿Gracias por qué? Yo he estornudado tranquilamente y en un segundo me has convertido en el centro de atención. Después lo pasas mal durante un rato, no quieres volver a estornudar muy pronto para que no te vuelvan a contestar... problemas de ser de natural tímido. Y si lo achacamos al significado original de la expresión es peor aún, yo sólo estornudo porque tengo alergia, no estoy moribundo... así que por ahora no invoquen a Dios ni llamen al sacerdote ("...el cura que ha de darme la extrema unción no es aún monaguillo..." J.Sabina - A mis cuarenta y diez), en vez de dar las gracias debería enfadarme por sus malos pensamientos sobre mi futuro ;).
En cualquier caso, si alguien estornuda en su presencia, ofrezcanle un antihistamínico, seguramente le hará más bien que oír Jesús.
Y no olvidemos recomendarle que no conduzca ni maneje maquinaria pesada para evitar tener que rezar en su entierro.
Es bromita hombre. Ya va siendo hora de imponer costumbres y, porque no, manias nuevas.
O simplemente, recomendar unamascarila que evite el contagio.
Por supuesto quise decir mascarilla
Escrito por Antonio Latorre a las 2 de Mayo 2004 a las 07:59 PMYa hay de todos los precios :o)... chistes malos aparte, la medicina ha avanzado que es una barbaridad, ya hay muchos antihistamínicos que no dan sueño, que no interaccionan con el alcohol... sólo hace falta que descubran uno que funcione de verdad :DDD
Escrito por tormentasdearena a las 2 de Mayo 2004 a las 08:03 PM