27 de Abril 2004

TELEVISION EDUCATIVA

Anoche muchos vimos en Telecinco la segunda parte del reportaje de Antonio Salas "El año que trafiqué con mujeres", que, a pesar de ser un trabajo de investigación importante, y haber hecho que un traficante de mujeres fuera detenido en Murcia, ha saltado a la fama por el tema de la prostitución de lujo, tema frívolo donde los haya, sobre todo comparado con las otras realidades que muestra.

Del reportaje me llamó especialmente la atención cómo en Nigeria hacían prestar a las futuras prostitutas, que no eran más que niñas, juramento ante un brujo vudú de que iban a pagar la deuda (sic) que contraían con el traficante. Un negocio casi tan rentable como repugnante. Por menos de 3000 € es posible traer a España a una mujer nigeriana para ejercer la prostitución y que, además, se compromete a pagar unos 40.000 € al traficante.

Este ritual consistía en la decapitación de varios animales, de una forma totalmente brutal, y para él se utilizaban además materiales orgánicos de la mujer (sangre, cabellos, pelo púbico, uñas...). Este ritual infunde un terrible miedo en las mujeres, que una vez en España son incapaces de rebelarse contra sus captores por miedo a que por vudú maten a su familia y los conviertan en zombies. El miedo a la brujería llega a superar el miedo a una acción personal.

Viendo este documental, nos vemos tentados a pensar que esto sólo pasa en países subdesarrollados, en estratos de bajo nivel cultural y económico,... que nosotros estamos libres de ello.

Unas doce horas más tarde (hoy he tenido una mañana demasiado ociosa), en Antena 3, en el programa que presenta Agustín Bravo, Háblame de ti, aparecían varios casos, destacando el de un hombre que afirmaba que su ex-novia le había hecho un amarre por medio de brujería y que gracias a otra bruja que apareció a continuación, lo había superado. Esta bruja no era una bruja cualquiera, era nada más y nada menos, pongámonos en pie, la reina de las brujas (desconocia esa faceta monárquica), que había estudiado en la única escuela de brujería del mundo, en el Reino Unido (Agustín Bravo anduvo fino preguntando si era la misma de Harry Potter). En ese momento el público se volvió más participativo y aparecieron dos señoras, una a favor de la bruja reina y otra en contra. En un alarde de poderes sobrenaturales, la bruja reina espetó a su opositora: "usted ha tenido una racha muy mala".

Evidentemente acertó, la señora en cuestión tenía un mínimo de 45 años... yo tengo sólo 24 y alguna que otra mala racha he pasado. De hecho no conozco a nadie que nunca la haya pasado. No contenta con eso, no es una bruja cualquiera, es la bruja reina (de las que, por cierto, según ella hay 7 en el mundo), sentenció: "además, esa mala racha influyó en más de un campo"... impresionante. He de reconocer que ahí me dejó sin argumentos. Yo creía que cuando uno, por ejemplo, atravesaba problemas económicos esos eran los únicos problemas que tenía... esto no influye en su relación de pareja, familiar, en su estado de ánimo... ¿Suena ridículo, no? Pues con esos argumentos le había levantado una importante suma de dinero, que desgraciadamente no han precisado, al colega del amarre. Un hombre que, además, reconocía que los compañeros le decían insistentemente que lo que pasaba es que le habían hechizado (sic), y que además, fue lo primero que le dijo la bruja al verlo. Este hombre quizás no ha oído nunca dos palabras: sugestión y estafa.

En resumen, no estamos tan lejos de las culturas que consideramos subdesarrolladas. Los brujos vudú se apoyan en una escenografía espectacular, en unos rituales, en un vestuario... como cualquier actor; los videntes, ya sean españoles o importados, utilizan artes similares, que suelen incluir una vestimenta rozando los límites de lo ridículo, unos rituales absurdos, pero visualmente atractivos, y lo peor de todo, la buena voluntad y la desesperación de los clientes.

Y dejo varias preguntas en el aire, ¿bajo qué epígrafe del I.A.E. cotizan estos profesionales? ¿Emiten factura por sus servicios? ¿Hacienda somos todos? Antes de reírle la gracia a estos adivinos piensen que dentro de muy poco tiempo usted, y no ellos, va a presentar su declaración del IRPF.

Por cierto, esta noche acaba, precipitadamente por cierto, el surreality-show también conocido como El Castillo de las Mentes Prodigiosas. Se admiten apuestas, yo creo, sin ser adivino, que va a ganar la Bruja Lola. Este programa sólo ha servido para que a la salida de éstos del Castillo aumente la clientela en sus consultas, y no para desenmascararlos, que debería haber sido su finalidad.

Escrito por tormentasdearena a las 27 de Abril 2004 a las 07:07 PM
Comentarios

Por desgracia a veces es más facil echarle la culpa a las fuerzas sobrenaturales y a los espíritus, antes que a nosotros mismos. Que le vamos a hacer si somos así de tristes, bueno aunque en mi caso a mi me ha hechizado un brujo, mi querido amor que me tiene atrapada bajo el embrujo de sus besos (es el único tipo de brujeria en la que creo)

Escrito por belen a las 27 de Abril 2004 a las 07:49 PM

Una cosita... mañana miércoles seguramente no habrá post, que estaré ocupado con mi niña ;) Hasta el jueves, supongo

Escrito por tormentasdearena a las 27 de Abril 2004 a las 08:37 PM

Te sabés los nombres de los participantes del concurso de pacotilla ese???? :D

Escrito por Hermann a las 27 de Abril 2004 a las 10:29 PM

Hay que hablar con conocimiento de causa Hermann :D Empecé a verlo porque salia Javier Armentia y ponía comentarios en su blog (http://javarm.blogalia.com/ )... y tuve que seguir viéndolo después para poder criticarlo ;)

Escrito por tormentasdearena a las 30 de Abril 2004 a las 05:08 PM

ayudarme a quitarle a mi pareja un amarre.Sexualmente no quiere nada conmigo.le doy asco.

Escrito por isabel a las 10 de Septiembre 2004 a las 07:38 PM
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