21 de Abril 2004

La navaja de Occam (Occam's Razor)

Siguiendo mi particular cruzada contra la credulidad incondicional, me parece interesante desarrollar el concepto de la navaja de Occam(según la fuente cambiará la grafía, por ejemplo: Occam, Ockhman, Ockham... entre otras).

Esta teoría se debe al franciscano y filósofo William Occam en el siglo XIV. Se puede resumir en Pluralitas non est ponenda sine neccesitate, como ya no es obligatorio el estudio del latín en los institutos, como cuando yo estudié, se podría traducir como que la pluralidad no debe ser supuesta sin necesidad. En muchas fuentes, sobre todo en la red, se traduce, incorrectamente, como "los entes no deben multiplicarse sin necesidad", que sería la traducción de "Entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem", cita que también corresponde a Occam y que forma parte del mismo principio.

Muchos científicos a lo largo de la historia se han apoyado en este principio, y algunos lo han reformulado, como Isaac Newton: "No tenemos que aceptar otras causas de los fenómenos naturales que no sean aquellas que son a la vez verdaderas y suficientes para explicarlas".

A efectos prácticos, esto suele resumirse en que antes dos teorías que predicen exactamente los mismos resultados, probablemente (haciendo hincapié en este probablemente) la más simple sea la mejor. Es decir, no debemos añadir más factores de los estrictamente necesarios. Un ejemplo, sencillo pero instructivo, que he encontrado por ahí sería que si tenemos dos teorías para explicar el movimiento de la Tierra y los demás planetas del Sistema Solar que consisten en:

1.- Los planetas se mueven en torno al Sol en órbitas elípticas porque existe una fuerza entre ellos que decae con el cuadrado de la distancia.

2.- Los planetas se mueven en torno al Sol en órbitas elípticas porque existe una fuerza entre ellos que decae con el cuadrado de la distancia. Esta fuerza es generada por extraterrestres.

Las dos teorías nos dan una predicción comprobable visualmente y que además es idéntica en ambos casos, pero la segunda asume una carga adicional que no es necesaria en la primera, y que además no es demostrable. Aceptandola estamos admitiendo la existencia de seres extraterrestres.

Por otra parte, siempre se ha acusado a los escépticos de hacer un uso abusivo de la navaja de Occam para combatir cualquier teoría de los autodenominados investigadores de fenómenos paranormales. La navaja de Occam no rechaza estas teorías, sino que nos invita a comprender primero el fenómeno y tratar de explicarlo de la forma más sencilla posible antes de añadir factores adicionales, que serían innecesarios. Volviendo al ejemplo del movimiento de los planetas, si con la primera teoría tenemos completamente predicho el movimiento, ¿para qué necesitamos introducir a los seres extraterrestres?

Resulta decepcionante ver cada día más en televisión a presuntos videntes, sanadores, curanderos, brujas, brujos ... y demás fauna, que gracias a que la gente, bien por encontrarse emocionalmente débil o por ignorancia, cada vez son más populares y, lo que es más preocupante, ricos. Ya que para el común de los mortales el dinero sigue leyes parecidas a las de la energía, es decir, ni se crea ni se destruye, sino que se transforma, para que esta gente luzca joyas y mantenga su status es necesario que muchas otras personas, preocupantemente, les paguen esperando resultados que nunca verán.

Intentemos aplicar la navaja de Occam más a menudo. Por ejemplo, si un vidente me dice que estoy en el paro y que me ha dejado mi novia, por ejemplo, ¿lo dice porque una energía cósmica o un espíritu (según el vidente)hace que las cartas del tarot tengan un mensaje, que él/ella tiene el don de leer o tal vez porque es un lunes por la mañana, mi ropa es bastante vieja, no luzco ninguna joya y además me ve triste? Como diría Occam, la explicación más sencilla probablemente será la correcta. Cuando oímos a mucha gente decir tal vidente me lo ha acertado todo de mi pasado tendríamos que decirle: ¿estás seguro de que no se lo has dicho tú? con los gestos, la indumentaria, la expresión, con palabras sueltas, respuestas inconscientes.... muchas veces decimos más de lo que creemos.

No quiero acabar este artículo sin citar el corolario de Hanlon a la navaja de Occam: "Nunca atribuyas a la malicia lo que pueda ser explicado por la estupidez".

Escrito por tormentasdearena a las 21 de Abril 2004 a las 07:28 PM
Comentarios

sigue asi, tu blog cada dia sigue siendo mas interesante

Escrito por belen a las 21 de Abril 2004 a las 08:06 PM

si esta muy bien explicado. Gracias

Escrito por Anonymous a las 16 de Marzo 2009 a las 09:33 PM
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